Un masaje genital es un acto de AMOR, de respeto profundo por uno mismo y por el receptor. Y por tanto es un regalo donde a través de nuestras manos, no solo honramos los genitales de quien lo recibe, sino que honramos toda su existencia, su capacidad de amar, su alma y su aportación a la vida.

Erróneamente hemos asociado el masaje genital con la masturbación o peor aún, con la prostitución, todo ello cargado de culpa y de vergüenza al igual que todo lo relacionado con el Sexo y el Placer. Lo que nos ha obligado a esconderlo, estigmatizarlo y rechazarlo.

Pero no es así. El masaje genital es un acto natural, hermoso y lleno de beneficios, que existe en todas las culturas, desde el origen de los tiempos; que incluso ha sido utilizado por médicos y sanadores como terapia de salud sexual que armoniza nuestro cuerpo y regenera nuestros órganos.

Un masaje genital, busca al igual que cualquier otro masaje, la relajación o tonificación de los tejidos, el bienestar y la apertura al placer físico y emocional. A diferencia de la masturbación, el masaje genital no busca ni el orgasmo ni la eyaculación. Tampoco genera tensión ni tiene movimientos de fricción rápidos y repetitivos.

A través del masaje genital, el cuerpo y la mente se relajan, se abren a nuevas sensaciones y profundizan en el autoconocimiento. Favoreciendo con ello la autoestima, el equilibrio emocional y la salud sexual de quien lo recibe.

Si deseas honrar a alguien especial regalándole un hermoso masaje genital, lo primero que te recomiendo es que te deshagas de expectativas y objetivos concretos. Simplemente, conecta con tu corazón y siente el amor que se despierta en ti, solo con el hecho de poder ofrendarlo.

Una vez reconocido este amor, busca un lugar cálido, bonito y confortable para el ofrecimiento. Prepáralo con sumo cuidado y consciencia, e invita al receptor a este masaje.

Paso a paso:

    1. Mira a los ojos de quien lo va a recibir y pregúntale que necesita.
    2. Desconecta móviles y cualquier otro elemento externo que os pueda sacar de este espacio sagrado.
    3. Pide al receptor que se desvista y se tumbe cómodamente boca abajo. Tápale con un pareo, una sábana o con una toalla para evitar que coja frio.
    4. Realiza una serie de presiones suaves sobre la ropa que le cubre, para que sienta el calor de tus manos a la vez que comienza a liberar tensión de su cuerpo.
    5. Os invito a respirar, tanto al que da el masaje como al que lo recibe, de forma profunda, suave y poniendo la atención en alargar la exhalación.
    6. Comienza por los pies o por la cabeza, realizando un masaje lento y profundo, donde el contacto es constante y la intención busca soltar y relajar la energía estancada en músculos y articulaciones. Usa siempre aceites de masaje naturales, sin químicos ni parafinas.
    7. Pon atención a soltar la rigidez y tensión del cuello, glúteos y pies. Y recuerda estas 3 zonas del cuerpo para volver a ellas de tanto en tanto, y siempre que veas que aparece tensión o rigidez en cualquier otro lugar durante tu masaje.
    8. Vuelve a recorrer el cuerpo. Ahora con pases mas largos, mas lentos y sensuales, que envuelvan en una ola de amor y serenidad al receptor.
    9. Acércate desde la espalda a los glúteos y caderas, rodeándolas con sumo cuidado, respeto y firmeza. Baja por las piernas hacia los pies y vuelve a subir, recorriendo muslos y entrando con respeto en la zona inguinal. Recorre de nuevo los glúteos, del exterior al interior, pasando suavemente por la zona perianal hacia los genitales.
    10. Observa la reacción del cuerpo del receptor:
      • Si se tensa o se cierra, necesita mas tiempo. Vuelve entonces a la espalda, recoge el cuello con tus manos, exhala relajadamente y sigue con el masaje sensual por brazos, piernas, espalda y glúteos.
      • Si el cuerpo se abre al contacto y te muestra el permiso para recorrer los genitales, comienza con respeto, serenidad y mucho amor el masaje, que ahora incluirá progresivamente los genitales.
    11. Todavía con el receptor boca abajo el masaje incluirá ahora sí, pases lentos, largos y amorosos por los genitales externos:
      • Desde la espalda recoge los glúteos y desde los glúteos recorre la zona perianal, llegando a los genitales; donde te pararás manteniendo el contacto de tu mano con ellos, y aquí respirarás largo y profundo para que sientan tu calor, respeto y serenidad. Puedes colocar la otra mano en el sacro, conectando así con el centro de poder sexual y sintiendo el fuego que se despierta.
      • Desde los genitales baja por la ingle y el muslo, recorriendo la pierna, hasta llegar a los pies, que acariciarás con firmeza para que no se enfríen. Vuelve a subir por la otra pierna de nuevo a los genitales, para seguir por el glúteo y continuar subiendo hasta la espalda, recorriendo e integrando el cuello y los brazos en tu masaje.
    12. Tapa de nuevo al receptor y susúrrale que cuando lo sienta puede darse la vuelta.
      • Una vez boca arriba, pregúntale si está bien, si necesita alguna cosa o si requiere de mas calefacción o mantas.
      • Coloca tus manos, una en el centro del pecho del receptor y la otra sobre su pubis. Respira de nuevo suavemente, con exhalación larga y con amor infinito en tu mirada.
    13. Comienza ahora el masaje por el pecho, abriendo el corazón a las nuevas sensaciones. Incluye los costados, el abdomen y la zona alta de las caderas en el recorrido de tus manos.
      • Baja por las piernas y sube por el interior de las mismas pasando tus manos por las ingles y rozando con delicadeza los genitales.
      • Vuelve al pecho, incluye en el recorrido los brazos y baja de nuevo al abdomen, acercándote con amor y respeto al pubis.
    14. Coloca una mano de nuevo sobre los genitales y la otra sobre el centro del pecho. Respira suavemente y permite que la energía se acomode al contacto.
    15. Continúa … 💙

Si quien recibe el masaje es una mujer:

      • Recorre primero sus pechos suavemente con una mano, mientras la otra la mantienes serena sobre los genitales.
      • Sube la mano de los genitales al pecho para acompañar a la otra, abriendo su corazón a los sentidos y despertándole el fuego de la vida. Recorre de nuevo con tu masaje sus costados, abdomen, pubis, cuello y brazos, integrando siempre los pechos, hasta el momento en que sientas que su cuerpo ya se ha entregado; entonces vuelve a bajar de nuevo a los genitales.
      • Desde la vulva masajea los genitales externos de arriba abajo con suavidad y delicadeza, recórrelos también desde la ingle a los labios mayores y desde el perineo a la entrada de la vagina. Masajea con los dedos los labios mayores, de forma suave y respetuosa. Sin prisa, dando espacio para que respire la excitación y sus genitales vuelvan a relajarse.
      • Vuelve varias veces de los genitales al abdomen y del abdomen al corazón, permitiendo que la energía sexual emprenda un camino de expansión por todo el cuerpo, abriéndolo al placer exquisito y relajado.
      • Masajea los labios internos de la vagina de la misma forma que los externos, e incluye en tu masaje la entrada de la vagina y el clítoris. Sin buscar la tensión ni la fricción, sino la apertura y la relajación de quien lo recibe, subiendo el placer hacia su corazón y acompañando la entrega con total rendición y respeto.
      • Cuando sientas que ya debes retirarte, vuelve de nuevo lentamente al centro del pecho. Masajéalo suavemente con una mano, mientras con la otra recorres las piernas y brazos para armonizar la energía sexual. Tapa al receptor de forma delicada y realiza unos toques firmes y suaves sobre la ropa.
      • Retírate lentamente hasta una distancia prudencial sin perder el contacto visual con su cuerpo, y permítele el tiempo que necesite para que integre su masaje mientras observas de forma neutra su regreso. Esperando tranquilamente su mirada al abrir los ojos.

Si quien recibe el masaje es un hombre:

      • Comienza por acariciarle desde el pubis hacia abajo el pene, pasando después a masajearle de forma muy suave y relajada los testículos. Busca la esponjosidad a través de suaves y delicados movimientos con los dedos, amasando tanto testículos como la base perianal.
      • Si el pulso sexual le genera una tensión elevada en los testículos o una erección muy fuerte, mantén una mano quieta en sus testículos mientras acercas la otra mano hasta su cuello y lo aprietas de forma firme por la parte posterior, en la zona de la nuca; facilitándole así que la tensión se disperse.
      • Acto seguido, baja del cuello al pecho y acaríciale amorosamente de forma circular, bajando lentamente por el abdomen hacia el pubis, y recogiendo el pene que acunarás ahora con las dos manos.
      • Respira de forma relajada junto al pene, acunándolo sin movimiento con ambas manos y permitiéndote sentir el pulso sexual que se despierta, para después relajarse.
      • Una vez el pene vuelva a su estado de relajación o semi-erección, sujétalo con una mano, mientras con la otra vuelves a recoger los testículos. Realiza ahora de forma suave y progresiva ligeros estiramientos del pene y los testículos en sentidos opuestos, como si quisieras marcar las horas: las 5:45h, las 6:00h y las 6:15h.
      • Retira tus manos de los testículos y colócalas sobre el pene. Comienza a masajearlo muy lentamente desde su base hacia su cabeza, siempre de forma suave y amorosa. Primero con los dedos y después con toda la mano.
      • En el momento que notes que la energía sexual se le ha despertado, dirígela con tus manos hacia su corazón, pasando por el abdomen y permitiendo que ésta impregne todo su cuerpo, abriéndolo al placer.
      • Cuando el pene vuelva a la semi-erección o a la relajación, continúa con tu masaje en los genitales externos, incluyendo el glande de forma circular, así como ligeras presiones con tus dedos en diferentes zonas del cuerpo del pene.
      • Busca siempre la relajación, subiendo al abdomen y al pecho las veces necesarias para permitir que su energía sexual se expanda y recorra otros caminos dentro del cuerpo del receptor. Acompaña todo el masaje con rendición y respeto, facilitando que el receptor mueva sus caderas y respire de forma relajada.
      • Cuando sientas que ya debes retirarte, vuelve de nuevo lentamente al centro del pecho. Masajéalo suavemente con una mano, mientras con la otra recorres las piernas y brazos para armonizar la energía sexual. Tapa al receptor de forma delicada y realiza unos toques firmes y suaves sobre la ropa.
      • Retírate lentamente hasta una distancia prudencial sin perder el contacto visual con su cuerpo, y permítele el tiempo que necesite para que integre su masaje mientras observas de forma neutra su regreso. Esperando tranquilamente su mirada al abrir los ojos.

Una vez incorporado el receptor del masaje, acércale su ropa y ofrécele un vaso de agua o un te para que pueda hidratarse. Es muy probable que necesite ir al baño, pues el masaje mueve los líquidos internos y necesitará hacer pis.

Si ambos lo sentís, fundiros en un abrazo sin tiempo, permitiendo que ambos corazones se acomoden. Agradécele su total entrega y el regalo que te ha hecho al permitir honrarle con tu masaje.

Confío en que te adentres en el hermoso mundo del masaje genital consciente y te abras a la hermosa experiencia de dar y recibir, siempre con respeto amor e inocencia.

Para cualquier duda, puedes escribirme con total confianza y con gusto te responderé.

 

Si quieres aprender mas sobre el masaje genital y sus beneficios, te invito a que participes en la formación profesional en Masaje Genital Consciente que ofrezco.

Si deseas recibir un Masaje Genital Consciente, puedes solicitarme aquí una sesión personaliza.

Y si deseas recibir en tu email consejos prácticos sobre como mejorar tu relación con el placer y la sexualidad, así como información sobre mis actividades, por favor suscríbete a la newsletter.

Gracias y un abrazo lindo.

Agustín

Cómo realizar un Masaje Genital con consciencia y respeto
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11 thoughts on “Cómo realizar un Masaje Genital con consciencia y respeto

    • 13 abril, 2019 a las 9:01 am
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      Hola Fernando,
      Por tu pregunta entiendo que estás buscando una profesional femenina para recibir un masaje.
      Envíame un mensaje a través del formulario de contacto, indicándome en que zona estás, que necesitas trabajar y tu número de teléfono, para poder valorar tu caso y ponerte en contacto con las profesionales.
      https://www.masajeintegrativo.es/contacto/

      Gracias y feliz día,

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  • 6 febrero, 2019 a las 6:45 pm
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    Con muchas ganas de empezar un curso como el que se comenta en el articulo!!

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    • 7 febrero, 2019 a las 7:37 pm
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      Hola Juanjo,
      Gracias por tu interés en el curso, puedes solicitar información del mismo en formulario de contacto de la web.

      También te recomiendo, si te apetece y todavía no lo has hecho; que te suscribas al boletín de la escuela para poder recibir mis artículos, así cómo información y fechas sobre los diferentes cursos. Aquí tienes el enlace web: https://www.masajeintegrativo.es/contacto/newsletter/

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  • 9 enero, 2018 a las 9:17 am
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    Uno de los mejores artículos que se he encontrado!! Sois tremendos. Enseguida lo paso a mis chicas para que lo tengan encuenta si los clientes requieren de este tipo de servicios.

    Gracias y un cordial saludo!!

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  • 25 septiembre, 2017 a las 10:33 pm
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    Es importante aprender a descubrir aún más a tu pareja a través de un masaje. Pienso que ésto hace que haya más unión y mejor comunicación con quién compartes tu vida sexual.
    Y a la vez te comunicas con otras personas a través del lenguaje de las caricias por medio de un exquisito masaje.

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    • 26 septiembre, 2017 a las 1:48 pm
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      Hola Mael, si, el masaje te permite crear un espacio de conexión mucho mas profundo, delicado y hermoso. En la relación de pareja, aún es mas importante poder crear estos espacios, pues el ritmo de vida muchas veces hace que otras prioridades pasen por delante del cuidado amoroso de la propia relación de pareja.
      En estos momentos, solo imparto las clases en las instalaciones de mi escuela, que está en Olot – España.
      Gracias y un abrazo,
      Agustín

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  • 25 septiembre, 2017 a las 10:26 pm
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    Soy de Medellín Antioquia Colombia y quiero un curso de masaje genital, pues me llamó mucho la atención. Y a la vez me encanta la idea de hacer unos buenos masajes a quién lo necesite.

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  • 30 mayo, 2017 a las 7:43 pm
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    Interesante.me gustaría aprender y ser un buen masajista.

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